El
1 de noviembre es la fecha del Día de Todos los Santos, esta celebración tiene
su origen a mediados del siglo IX cuando el papa Gregorio IV puso como el 1 de
noviembre como el día para decidió extender la celebración del 1 de noviembre a
toda la Iglesia católica conmemorando a todos aquellos difuntos, que aun
habiendo superado el purgatorio, se habían santificado plenamente consiguiendo
la vida eterna en presencia de Dios. Esto explica el origen de su nombre ya que
en esta fiesta se rinde también tributo a los santos que no han sido
canonizados pero viven en presencia de Dios.
¿Qué es el día de Todos los Santos?
Esta tradición se lleva
celebrando desde aproximadamente 300 años después de la muerte de Cristo. Antiguamente
solamente eran celebrados los santos mártires y San Juan Bautista. La víspera
de este día era tradición encender velas para ayudar a los muertos a encontrar
el camino a la luz.
La
tradición más destacada en esta fecha es visitar las tumbas de nuestros seres
queridos para mostrar que todavía les recordamos a la vez que en las iglesias
se les ofrecen misas en honor a nuestros seres queridos. En este día se visitan
los cementerios, para adornar con flores las tumbas, siendo el crisantemo la
variedad más solicitada seguida de las rosas, los claveles o las margaritas.
GASTRONOMIA TRADICONAL DEL DÍA DE TODOS LOS SANTOS
La
gastronomía en el Día de Todos los Santos tiene una variedad de dulces típicos
en los platos que se preparan en este día, como los buñuelos de viento, huesos
de santo, panellets, moniatos. Una actividad muy popular en varios sitios de España
es salir a la calle o al campo para disfrutar de una tradicional castañada. Con
la recogida de la castaña en muchas poblaciones de Galicia, Cantabria,
Cataluña, Aragón, Asturias, Andalucía o Castilla y León se celebran
"castañadas" o "magostos" en las que se sirven estos frutos
asados o preparados de diferentes maneras, generalmente en dulces. En Galicia hay una tradición que dice que por cada castaña
que comas liberas un alma de las llamas del purgatorio
Los Panallets
Los panellets,
unos dulces sencillamente deliciosos
caracterizados por su textura esponjosa, estar recubiertos por una capa de
clara de huevo y por el aspecto
brillante que adquieren cuando se hornean, son el dulce típico de Cataluña y otras comunidades
de España para celebrar el día de la castañada (31 de octubre) y de todos los
santos (1 de noviembre).
La tradición de los panellets está relacionada directamente con antiguos cultos funerarios, donde se
tenía la costumbre de elaborar comida y llevarla hasta la tumba de los
difuntos. Se sabe que desde el
siglo XVIII los payeses elaboraban este postre litúrgico en sus propias casas, aprovechando los frutos secos recolectados en otoño, y
los consumían una vez eran bendecidos en las iglesias.
Buñuelos de viento
Es
un tipo de masa frita rellena de crema, chocolate, nata o lo que quieras. Se
sabe que es un dulce anterior al siglo XVII, ya que el cocinero del rey Felipe
II hizo alguna referencia a este postre. Cuenta la leyenda que cuando comes uno
de estos buñuelos se salva un alma del purgatorio, y por esto se han convertido
en una tradición del día de Todos los Santos.
Huesos de santo
Estos
dulces están hechos de masa de mazapán con forma de tubos de un dedo de grosor.
Realmente no tienen forma de hueso, así que no te preocupes por su nombre. Se
llaman así porque, después de cocinarlos y echarles sirope, cogen un color beige
muy parecido al de los huesos. Los huesos de santo siempre se han rellenado con
una crema de yema de huevo dulce, aunque actualmente te los puedes encontrar
con todo tipo de dulces en su interior: chocolate, mermelada, coco, plátano.
Gachas dulces
Este día en todas las casas de Jaén se
elaboran estas gachas con leche, harina, azúcar, anís y unos picatostes fritos
en buen aceite de oliva virgen extra, espolvoreadas con canela o con miel de
caña. Es lo que en otras zonas como Sevilla o Cádiz se llaman poleás o en
Almería Talvinas.
Los boniatos
o batatas y la calabaza
Se presentan asados y cubiertos con
azúcar y canela. Un dulce sencillo y humilde, sabroso y delicioso.
El arrope con
calabaza y con otras frutas
Este dulce es tradicional de zonas como
Murcia o Extremadura. Se trata de un jarabe obtenido de cocer el mosto de la
uva, una especie de melaza que se acompaña de las frutas.
Los pestiños
Un dulce muy tradicional del Sur, que se
toma en estos días y también en la época de Cuaresma. Se elabora una masa a
base de harina, vino blanco, aceite, canela y limón, se van tomando porciones a
las que se le da forma rectangular que se pliega, formando unos lazos que se
fríen y que luego se rebozan en azúcar.
El día de todos
los santos en distintos lugares españoles
La fiesta del Día de Todos los
Santos está muy arraigada en todos los países de tradición católica, siendo en
muchos de ellos un día festivo. Así, además de en España, la mayor parte de los
países hispanoparlantes festejan con fervor esta fiesta. En Perú, Chile,
Colombia, México o Guatemala comparten con los españoles la tradición de visitar
En estos dos días es común en la
mayoría de provincias españolas algún tipo de tradición al respecto, desde
comer huesos de santo y buñuelos, hasta el encendido de velas y la visita a los
difuntos. Pero es cierto que en cada rincón de la Península Ibérica prevalecen
tradiciones únicas llenas de encanto, ahí van algunas.
CATALUÑA, VALENCIA Y
ARAGÓN
Es el día 31 de octubre cuando se
come la famosa Castañada, donde se degustan los deliciosos boniatos al horno,
castañas y los panellets.
LA CASTANYADA
La Noche de los Santos en
Cataluña es sinónimo de Castanyada. Esta fiesta que procede del siglo XVIII
tiene una gran protagonista: la castaña asada. Además de honrar a los muertos,
los catalanes celebran así la estación del otoño. Su origen está relacionado a
un antiguo ritual funerario en el que las familias se reunían alrededor de la
mesa para recordar a sus difuntos mientras comían frutos típicos del otoño como
castañas y boniatos hechos a la brasa, junto a dulces como fruta confitada y
panellets.
Estos riquísimos dulces hechos a
base de mazapán y cubiertos de piñones (también hay de coco, café y chocolate)
inundan los escaparates de las pastelerías catalanas durante estos días. La
bebida típica para acompañarles: un vinito dulce de moscatel.
Esta fiesta está relacionada con
personajes como los campaners, que tras atiborrarse de castañas y dulces para
cargarse de energía tocaban las campanas de las iglesias durante toda la noche
en memoria de los fallecidos. Otro protagonista clave de estas fiestas es la
figura de la castanyera, una mujer mayor con la cabeza cubierta con un pañuelo
que vende castañas asadas calentitas envueltas en papel de periódico.
CÁDIZ: La fiesta de Tosantos
En los Tosantos de Cádiz,
divertida festividad celebrada el 31 de octubre, disfrazan a los conejos cerdos
y gallinas, frutas y verduras de los mercados de la ciudad a modo de parodia
divertida de la sociedad.
En estas fechas más de 80 puestos
de los mercados Central y Virgen del Rosario participan en el Concurso de
Exornos de Puestos de los mercados municipales recreando escenas cómicas con
muñecos hechos con frutas, verduras, carnes, pescados y frutos secos que
representan (y critican) a políticos y personajes de la sociedad española. La
fiesta se completa con actuaciones musicales, espectáculos, conferencias y
degustaciones. No pueden faltar los frutos de otoño como las castañas o las
nueces, ni los dulces como los huesos de santo y los buñuelos rellenos de cidra.
CEUTA: El día de la Mochila.
Castañas, nueces y otros frutos secos son los protagonistas
en este día en Ceuta. Allí se celebra el "día de la mochila", en el
que los ciudadanos salen al campo a pasar un día saboreando los frutos secos.
MARO, NERJA (MÁLAGA): Maroween
En la pequeña pedanía de Maro celebran el mismo fin de
semana de Halloween su Fiesta de las castañas y boniatos asados -nada de
calabazas-. Una cosa llevó a la otra y se mezclaron las dos fiestas, naciendo
en 2009 el singular Maroween. Toda una cita gastronómica y tradicional que se
mezcla con brujas y monstruos aterrorizando a todo el que se cruza por medio.
Para estas fechas celebran también un mercadillo tradicional de artesanía y
gastronomía y este año como novedad, presentan un horripilante Pasaje del
Terror. ¡Todos a temblar!
BEGÍJAR (JAÉN): Las Gachas
La noche no parece ser tan
divertida para los propietarios de las casas como para los jóvenes. La
tradición cuenta que los jóvenes del pueblo deben salir con un caldero de
gachas a la calle y tapar las cerraduras de las casas con ellas para evitar así
la entrada de los malos espíritus.
SEVILLA: Echar los Santos
Concretamente en Benacazón, se
celebra el Tozanto. Es tradición “echar los Santos”, que consiste en ir a pasar
el día al campo no sin antes hacer una visita por el cementerio a ver a los
difuntos y colocarles flores. Sin embargo en Pruna la estampa queda bien
hermosa al caer la noche, cuando la tradición de colocar velas en las tumbas de
los difuntos se convierte en luz casi mágica proveniente del cementerio que se
puede ver en todo el pueblo.
CANARIAS: La noche de los Finaos
Según la tradición, los canarios
celebran la noche de los Finaos, una tradición que hace que todos los miembros
de la familia se reúnan en casa para recordar a sus finaos, es decir, a sus
muertos. Normalmente la madre o la abuela cuenta historias, anécdotas y
chascharrillos de todos los fallecidos de la familia. En esa reunión familiar
no falta una buena merienda con los frutos de esta época: piñones, nueces,
manzanas, castañas asadas y almendras que acompañan con vino dulce, anís y ron
miel (para entrar en calor).
Con el paso del tiempo, esta
tradición ha salido a las calles y los pueblos celebran la noche de los finaos
con música, bailes y una gran hoguera. Por ejemplo, este año Las Palmas de Gran
Canaria ha preparado una noche de los Finaos llena de espectáculos de música
clásica, danza y teatro que describen como un "canto a la vida después de
la muerte".
En algunos pueblos de Gran
Canarias, como San Mateo, San Nicolás, Ingenio, Valsequillo o Teror, aún es
posible ver a los ranchos de ánimas pasando por las casas tocando con
guitarras, tambores y panderos y recogiendo dinero que después entregan a la
iglesia para celebrar misas por los difuntos.
PAÍS VASCO: Gaztañarre Egua
Hablar de la fiesta de Todos los
Santos en el País Vasco es hacerlo de Gaztañerre Eguna, es decir, la fiesta de
la castaña asada. Es una tradición gastronómica en la que familia y amigos se
reúnen para celebrar una cena merienda donde no pueden faltar caracoles en
salsa, motokil (una masa hecha con harina de maiz), y castañas asadas de
postre, y muy arraigada en la zona baja del río Deba, en municipios como Eibar,
Ermua o Soraluze (en Guipúzcoa).
Antiguamente sólo podían celebrar
esta fiesta los hombres, aunque hoy día (afortunadamente) no hay distincion de
sexos. Eso sí, ahora no se lleva cenar en casa, sino que la gente sale a los
restaurantes del pueblo para darse este homenaje en recuerdo de sus difuntos.
EXTREMADURA: Día de la Chaquetía.
Llega Halloween y los extremeños
no pierden oportunidad para salir al campo a divertirse en su conocido día de
la Chaquetía. Los jóvenes y niños son los protagonistas. Cargados de castañas,
nueces, almendras, higos, granadas, membrillos, manzanas y algún dulce casero
como el dulce de membrillo, las tortas o las bollas, los chavales se reúnen en
el monte con los amigos para pasar un buen rato.
Según la tradición, mientras los
mayores se reunían en torno a unas buenas migas o unas gachas, los niños salían
el día anterior por las calles del pueblo para pedir a los vecinos los frutos
otoñales que formarán esta popular merienda. Los pequeños van cantando cosas
como "Tía, tía, dame la chiquitía, que si no no eres mi tía" o
"Tía la chaquetía, los pollos de mi tía, unos cantan y otros pían, y otros
piden ¡castañas cocías!". Esta tradición aún se mantiene en pueblos como
Zafra, Torreorgaz, Mérida o Puebla de Alcocer entre otros muchos. En la
actualidad, la labor de los colegios es fundamental para que no se pierda esta
ancestral costumbre.
TAJUECO (SORIA): Bécquer y su monte de las Ánimas
En Tajueco (Soria) se celebra el
Ritual de las Ánimas: una procesión encabezada por el sacerdote en la que
marchan dos grupos, casados y solteros, quienes van coreando las estrofas del
cántico a las ánimas. Al finalizar, se toca la campanilla y se reparten
pastelillos y vino. El toque de muertos de las campanas acompaña al vecindario
durante todo el proceso.
En la noche de los muertos los
sorianos rinden homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer y a una de sus conocidas
leyendas de terror, el Monte de las Ánimas, cuyo escenario es un monte que
existe en Soria. Cada noche del 31 de octubre, títeres gigantes, esqueletos, estandartes
medievales, monjes templarios y otros espectros se reúnen en las calles de la
ciudad con la única luz de las antorchas y los candiles.
El puente de piedra es su
destino, donde nace el Monte de las Ánimas y donde al calor de una hoguera se
realiza la lectura de esta leyenda aterradora. Después, con las ascuas de la
hoguera se crea un manto de brasas por el que pasarán descalzos los más valientes.
Como broche final, una performance de lámparas de papel con palabras de la
leyenda se lanzan al cielo.
Para quienes quieran más, a siete
kilómetros de Soria, en Garray, llevan a cabo un Rito Samaín, una ceremonia
celtibérica en memoria de los difuntos y antepasados. Y en Tajueco, cada
madrugada del 1 de noviembre celebran el ritual de la Ánimas, que se remonta a
la Edad Medieval. Se trata de una tétrica procesión encabezada por un sacerdote
y dos grupos, uno de casados y otro de solteros, que van coreando el cántico de
las ánimas. El fin de la procesión lo marca unas campanillas, momento en el que
los vecinos del pueblo se ponen las botas a pasteles y vino.
ALCALÁ DE HENARES
(MADRID): Don Juan
La localidad madrileña de Alcalá
de Henares reúne cada noche del 31 de octubre a miles de personas. La razón: la
representación de la obra de José Zorrilla "Don Juan Tenorio" en la
Huerta del Palacio Arzobispal. Desde 2002 está declarada Fiesta de Interés
Turístico Regional y se representa al aire libre en cinco espacios distintos
que recorren el interior de la hostelería, la plaza, el convento, la casa de
Don Juan y el cementerio (ya conocemos el reparto de este año, puedes
consultarlo aquí).
La obra de Zorrilla también puede
verse en otros teatros madrileños durante estas fiestas, un plan perfecto para
acompañar con los típicos buñuelos de viento y huesos de santo (en la
Pastelería Nunos, son unos maestros en experimentar con estas delicias
gastronómicas).
CANTABRIA: Noche de los Difuntos
Al igual que ocurre en Galicia,
la Noche de los Difuntos cántabra está muy ligada a la tradición celta del
Samuin. Si quieres disfrutar al máximo de sus fiestas, debes conocer lo que son
los Conjuros (grandes hogueras), el desfile de la Güeste (un cortejo de almas
en pena), las Guajonas (una vieja delgada con un único diente que chupa la
sangre de los niños), el Sol de los Muertos (cuando resucitan los difuntos),
las Verrugonas (las calabazas iluminadas) o las Magostas (degustaciones de
castañas asadas y sidra dulce).
ZAMORA
Las Cofradías de las
Ánimas organizan procesiones el 1 de noviembre por los cementerios locales,
acompañándose de velas para guiar a los muertos y rezando el rosario.